capitulo 17 (Vuelta al cuento de la princesa Rosaline)

¡Wow! -ve el cuento.
Me imagino que lo puede leer quien quiera. -
Por lo que se, Berilo no a dicho que no se pueda. -
Pero no hace falta ir sin permiso a su alcoba. -
¡Se me fueron los ojos, Heliodora! -
A mi me metieron junto a Normando en ese libro, Jeremejevita. -
¡Quiero entrar, Berilo! -pide ilusionada.
¡Magic pixie! -
Os voy ayudar, pero no tengo tiempo para ir con ustedes. -
¡Amo los cuentos de princesas! -llega Germando.
¡Me alegra oír de un chico, eso! -
Menos mal que no eres como, Normando. -
¡Me interesa! -
Si tenemos tiempo, nos metemos también. -
'Vamos Zirconia! -
¡Cuidado con los caballeros! 
Bueno, deben venir las que van a ir. -
¡Magic pixie! -
¡Esperen! -
¡Espinela cobalto, lista para ir! -
¡Adentro del cuento de la princesa Rosaline! -las dos juntas.
-Y aparecen dentro.
¿Adonde van toda velocidad, esos? -
¡Son los caballeros de los que nos aviso! -
Pero tú viniste después. -
Casi te convierten en souffle de Espinela. -
Nunca me había metido un susto, como el de hoy. -
Si el camino sigue así, es mejor llegar antes. -
¡No lo hagas, Jere! -la para.
Quiero caminar hasta llegar, sera mas satisfactorio. -
¿Satisfactorio, Germando? -
Osea, tú quieres que lleguemos a su tiempo. -
¿Satisfactorio, cuando casi me aplastan? -
¿Tú estas de broma, Germando? -
¿Acaso es mejor ir de comodones usando magia? -protesta.
¡No os preocupéis, estoy yo! -
¡Hace tiempo que no se te ve, Mandreco! -
Después de la excursión, metí las narices en un libro, y usé mal mi poder. -
¡Pero como es posible que siendo el pixie de los libros, sea tan torpe! -
Estaba en la biblioteca y dije un hechizo de rosas sin querer y me metí en el libro.
Seguro que dijiste Rosaline y como eres el pixie de los libros te metiste en el libro con ese nombre. -
Un pequeño accidente. -
¿Pequeño? -
¡Hace tiempo que no puedo salir de aquí! -
-
Desde aquel día en la biblioteca no veo a Mandreco. -
¡Yo tampoco, Ópalo rosa! -
¿Que sucede Citrino y Ópalo? -
Crisoberilo, un día que estaba Mandreco, pixie de los libros en la biblioteca. -
¡Desapareció de pronto! -
¿Entonces aún no ha regresado? -
¡No, Poudretteita! -
No se preocupen, mi hermano esta dentro de un libro y si en ese está. -
¡Lo encontrarán! -
Sabiendo que es el pixie de los libros y desaparece en una biblioteca, es esa la razón. -
Pues confundió algún hechizo. -
Yo le oí nombrar ese día a Rosaline. -explica jesús.
Yo pensé que era alguna novia. -
¡Entonces esta dentro del cuento de la princesa Rosaline! -emocionado.
Berilo y Zirconia enviaron a una aventura a Jeremejevita con otros. -
¡Que bien, Jesús! -
¿Y ahora que? ¿podemos ir a buscarlo o tenemos que esperar? -
Yo quiero ir, ya que la fastidie con Hematita aquella ves. -
¿Remordimientos, Jesús? -
¡Muchos remordimientos, Poudretteita! 
-
Si supieran que no he querido ir al castillo aún por una razón. -
¡Fairy pixie! -
Se que ella las esta engañando con lo de ayudarlas, pero es para que no logren la burbuja. -
Al final encontré a mi pixie. -
¡Soy Beatriz! pero ocultaba que era un hada. -
¡Yo soy Ópalo! -
No he querido ir al castillo con las demás hasta descubrir lo que planea Fairy pixie. -
Lo que se de ella, es que va ayudando a las pixies. -  
Nos mantendremos comunicadas, Ópalo. -desaparece.
Si es mala o no, se terminara descubriendo. -llega Nieves. 
¡Quiero trabajar contigo, Beatriz! -
Nos mantendremos comunicadas, Ópalo. -desaparece.
-desaparece Nieves después.
-
Ojala pudiera ser una pixie, para usar magia como ellas y meterme en esta historia. -Madine.
O un hada. -
¡U ah! -se mete en el libro.
¿No me digas que estoy dentro? -Madine.
¡Soy una pixie, que chuli! -se mira las alas.
¡Gracias, me facilitaste la entrada al desearlo! -
¡Sera, nos facilitaste, no me! -
¿Madine? -
No recuerdo que fueras una pixie. -
Pues me volví una pixie, Poudretteita. -
Ahora puedo ir a vuestro lugar cuando quiera. -
No se como pasó, pero me es genial. -
Esperemos que puedas ser humana cuando quieras. -
¡Este es mi sueño dorado! -llega otra niña.
Estaba en mi habitación leyendo un cuento de princesas y aparecí aquí. -
¡Soy Journey! -
¡Yo Madine! llegue desde Alemania. -
¡Yo desde Argentina! -
Mi otro sueño dorado es encontrar un novio en el cuento. -
¡Poudretteita!  -
Estamos buscando a Mandreco que desapareció en el libro, aunque sabemos que lo verán. -
Mandreco, osea que ese sera mi novio de cuento. -
¿Te quieres enamorar de un pixie? -
Eres humana, no puedes de un pixie. -
¡Por que tú lo digas, Jesús! -
¡Vamos en su busca, chicos! -animada Journey.
-
¡Ya lleguemos! -
¡Yo no tenia prisas! -protesta.
No usemos magia y todavía te quejas. -
¡Yo es que me lo cargo! -
Yo estoy mas que cansada, sino fuera gracias a Mandreco. -
Lo dices como si yo supiera el camino, Heliodora y os rescatara. -
Pero ustedes me rescataron a mi. -
Eso es muy cierto, Mandreco. -
Pero tu intuición nos hizo llegar. -
¡Vaya, si mas pixies han venido! -Rosaline.
Parece que no vino algún aguafiestas como Normando. -
Berilo y Zirconia nos metieron dentro, pero tenían que hacer cosas. -
Mas bien conocía a Berilo porque leía, y a mas gente que lee. -
¿Como os llamáis? -
¡Espinela cobalto! -
¡Heliodora! -
Si hay un aguafiestas, el Germando no quería que usáramos magia para llegar. -
Pues gracias a Germando llegue la primera, que si no se me alteran los guardias como la otra ves. -
¡A sido un placer, princesa Rosaline! -
Ya ves al final yo lo pensé bien, Heliodora -
¡Pues yo la última, Jeremejevita! -
¡Mandreco! -
Tu andabas hace días por mi cuento, pero no me encontrabas. -
¡Irg, que ilusión mi novio! -se le abraza al llegar.
¿Tú no eres la princesa Madelaine? -
Es que yo leía a la princesa Madelaine y llegue al tuyo. -
¡Poudretteita! -
Entonces no estabas leyendo el de la princesa Rosaline? -
¡Journey! -
¡Pues no! pero me alegro conocerla. -
¡Mira, Rosaline! me convertí en pixie. -
¿No eres una pixie? -
¡Ni Madine tampoco! -
¡Es que por ser humana no puedes ser mi novio! -dice llorosa.
¡Gracias por presentarme, Journey! -dice molesta.
Estoy muy ilusionada en ver a la princesa de mi cuento favorito en persona. -
¡Espera Madame, que ibas conmigo! -
¡No soy una madame! soy Madine. -
¡Soy Jesús, princesa Rosaline! -
Vine con Poudretteita buscando a Mandreco que estaba perdido.
 Y al usar nuestro poder , aparecieron Madame y Journey. -
¡Ya veo! me llamaste Madame, no me dijiste madame. -
¡Yo no me llamo Madame! -
¡Me llamo Madine! -
Haber si te pones algo para oír mejor. -
Gracias por traerme aquí ustedes dos, para mi es un regalo que me hicieron. -
Lo mismo pienso yo, Journey. -
¡He yuju! -
¡Estoy aquí por si no se acordaban! -
Esto se llama casualidad y os diré por que. -
¿Casualidad? -todas.
Resulta que alguien esta evitando que logréis burbujas por una buena causa. -
Ese alguien ayuda a los demás con el objetivo que no logréis una buena conducta. -
¿Como que? -todas.
¡Ya puedes mostrarte! -
¡Chicas! -sale Ópalo.
Yo pensaba ir al castillo, pero mi razón de retrasarme es porque hay alguien que vigilaba. -
¿Conocéis bien la razón de que protegiera a Azabache? -
¡Ella intentó que las pixie del grupo de búsqueda no lograran la burbuja! -
¿Y con Hematita? -
Estaba perdida. -
Por eso planeó de que la llamaran por problemas, pero es tontorra. -
¿No tenéis miedo de que se entere? -
¡Escudo protector para el libro y no entre la mencionada! -hace magia
¡Pero si nadie dijo el nombre, Madine! -
Sabes el idioma de los signos. -
¡Pues yo lo usé, Jeremejevita! - 
¡Flipante! me viene la burbuja a mi siendo humana como soy. -
¿Una humana se hizo magic pixie? -todas.
¡Esto es rectificante! -
Eso es que el poder pixie te consideró, magic pixie. -
Me pregunto si la chica de un cuento, pudiera lograrla. -envidiosa.
¡Madine! ¿puedes usar tú poder para salir de mi libro y jugar con los que me leen? -
¡Eso, para que juegue conmigo cuando estoy en mi alcoba sola! -
¡Espera, Madine! voy a intentar hacerlo yo misma. -
¡Seria genial que seas la segunda humana en lograrlo y después sera mi novio, Leonhard! -
¡Tráeme a mi novio, Leonhard!
¡Gracias por acordarte de mi! -al aparece se alegra.
¡Madine, me has hecho el favor de ser juntos pixies! -
¡Quiero una burbuja para mi novio! -
La burbuja la debe lograr tu novio por una buena razón. -
Por ejemplo si hace que Rosaline pueda salir del cuento. -
¡Buena idea, Germando! -
¡Porfa, porfito, porfavito hazme salir del cuento, Leonhard! -
¡Hazme el gusto, si! -
¡Para ser junto con mi novia! ¡claro! -
Espero que se una buena causa. -
¡Magia para que Rosaline pueda salir de su cuento! -lo hace.
¡Voy a divertirme mucho! -desaparece.
{Cuando un pixie usa su don por una buena causa, ese pixie es obsequiado con una burbuja mágica}
{Leonhard, magic pixie del deseo}
¡Soy el magic pixie del deseo! -Leonhard.
Yo fui la de la protección. -
¿Sera que si un humano dice una causa, se que con ese don? -
Y tú cumpliste el deseo que tenia Rosaline. -
¿Adonde enviaste a Rosaline? -
¡No lo se! solo dije que pueda salir del cuento y me vino mi burbuja. -
Ya la hemos liado, ahora por culpa de Germando y dar ideas. -
¿Donde estará, Rosaline? -
A lo mejor esta en la habitación de Leonhard. -
El don es el deseo, así que iría a donde ella deseaba ir. -
Y ella es fetiche de la ropa intima masculina de chico. -
¿Que? -todos.
¡Dime que es una broma! -dice rojo.
Ahora tengo que temer que toque mi ropa interior. -
A lo mejor se pone a oler tu ropa interior, Jesús. -dice con risitas.
¡No te preocupes, Jesús! fue al mundo humano -
¿No ves como se troncha, Ópalo? -
¡Fue una broma! encima ni se adonde fue a parar. -
¡Jesús, no ves que se lo estaba diciendo a Leonhard! -
Entonces son la ropa interior de Leonhard la que corre peligro. -
Somos muy pequeños para preocuparnos de eso. -
¡Cierto, Madine! -
Si somos pequeñas, así que para que pensar en eso. -
-
No tengo ganas de que me encuentren. -
Entonces este es el mundo humano. -
Lo primero que desee fue ir a un lugar de juegos, para no ir a la casa de quien me ayudó. -
¡Pero este lugar con tanta lencería masculina es como un sueño para mi! -
Con las ganas que tenia de salir de mi cuento para poder ver esa lencería yo misma. -
Después veré a todos los que ven mis cuentos. -
-
Queríamos verla y la vimos. -
¡Si, Jere! pero ahora esta desaparecida. -
¡Pues vamos a buscarla! -
¿Donde Heliodora? -
Ella quería conocer a quien leía su cuento. -
¡Fue por mi causa! -lo para Madine.
No debes culparte por lo que quería ella. -
Me apetece ir a buscarla. -
¿Como sabremos donde esta, Journey? -
Solemos buscar a quien se pierde, pero siempre sabemos donde estan. -
Ahora lo que deseo es volver al castillo. -
(Germando vamonos a escondidas) -
(¿A escondidas?) -
(Pues claro, ya que no me hicieron ningún caso) -
(Que la idea fue mía, ¿porque me jalas tú?) -
¡Salgamos! -
¿Adonde van esos dos? -
Es evidente que intentaran encontrarla, pero sin evidencia de que lo hagan. -
¡Lo primero es sacar a Mandreco de aquí! -
(Soy Berilo comunicándome desde el castillo) -
(¿Ya visteis a Rosaline?) -
¡Si! -todas.
(¿Cuantas estáis ahí?) -
(Berilo soy yo, Mandreco) -
(Me quede atrapado en el cuento de Rosaline y vinieron a buscarme Jesús y Poudretteita) -
(Pero parece que al no poder entrar se ayudaron de Madine y también llego, Journey) -
(Madine trajo a Leonhard, con Rosaline estaba Ópalo) -
(Eso esta bien) -
(Ópalo ¿cuando vendrás al castillo?) -
(Saludos Madine y Leonhart) -
(Hola Journey) -
(Journey y Germando van detrás de Rosaline) -
(Es que quería salir y Leonhart la ayudó) -
(Bueno yo aún no tengo la burbuja, pero Leonhart y Madine si) -
(Entonces los humanos también pueden ser magic pixies) -
(Como no esta Rosaline, seguro que queréis volver al castillo) -
Es bastante interesante, Berilo. -
¡Afuera del cuento de la princesa Rosaline! -poder de las dos.
Os tengo que contar algo. -Ópalo.
-Los demás van por distintas partes del castillo.
Esta vez no es por vídeo conferencia. -alucina.
¡Es impresionante! -
Lo bueno de ser magic pixie, es que vendremos cuando queramos, Madine. -
¡Volveremos! -
¡Destino a nuestra casa! -desaparecen.
Esto se pone cada ves mas emocionante. -las ve desaparecer Libby.
-Continuara.

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